Hace tiempo conté que estaba en una de esas temporadas en las que me da por leer a saco y que lo que se me antojaba era sobre temática erótica . Pues bien, sigo en la línea pero ahora me ha dado por el cine. Prontos que le dan a una y le da por culturizarse como una señorita con clase. O eso o son los 25 que han entrado con fuerza... yo qué se!!!
Uno de los últimos libros que he leído es American psyco de B. E. Ellis. Antes de empezar con él, me comentaron que había una peli basada en el libro y, buscando fotogramas, me encontré que este Christian Bale es el prota. Empezamos bien...!!!! Un maromazo que me acompañará en mi imaginación durante toooda la lectura.... Y yo con las hormonas revolucionás!!!!
Comienzas a leer y la cosa empieza fuerte. Un grupo de tíos pijos, por tradición familiar, que viven en NY, brokers de bolsa y que arreglan sus diferencias, en vez de medirsela para ver quién la tiene más larga que eso es muy soez, por el número de ceros de sus cuentas bancarias. Continúa el libro con sexo, drogas y snobismo, muuuuucho esnobismo. Tanto, que te dan ganas de abofetearlos a todos pero más a ellos que son una panda de marujas reprimidas que, en sus reuniones hablan de trapitos y la forma de conjuntarlo siguiendo no se qué guía del buen gusto... Deprimente para tales maromos. Aunque ellas no se quedan cortas, son un clon de Staecy Malibu, que, por suerte, no aparecen mucho.
La cosa se pone interesante cuando la historia se centra en los devaneos sexuales del prota, un puntito violentos pero de ese dolor placentero. Antes de esos capítulos ha comenzado describiéndote el ritual de aseo diario que comienza, como no, con una buena ducha. Tras tremendísima imagen en la cabeza, es inevitable sentir, como poco, un cosquilleo húmedo al leer los momentos de cama, suelo, sofá, encimera, ... Vamos!!!!, todo un catálogo.
Los capítulos de sexo están muy bien, hasta que se le va de las manos y pasa del dolor placentero, al sado para muy iniciados y termina en al asesinato. Todo va muy lento, casi sin darte cuenta, al igual que ese cosquilleo húmedo que va desapareciendo a medida que lees y se convierte en una especie de nudo en el estómago acompañado con esa sensación de nauseas que suele aparecer cuando estas atravesando un puerto de montaña por carretera comarcal llena de curvas de la muerte.
El personaje no es así solo en el sexo, es así todos los días de su lujosa vida. Todo superficial, sin sentimiento alguno. Miento, solo el placer instantáneo que le puede producir el sexo o la violencia. Todo muy turbio....
Y en estas, si sobrevives a un par de capítulos para personas poco o nada impresionables, se termina el libro. Así, sin avisar y sin verlo venir. El final es casi predecible y narrado de una forma muy simbólica, no podría ser de otra forma.
A mí me ha encantado, sobre todo, la manera tan cruda que tiene de contar las miserias humanas. Esa forma de reflejar narrando la falta de valores, el consumismo rápido de personas o la falta de conciencia ante atrocidades. Un buen libro para temporadas en las que odias a la gente y dejas volar tu imaginación de asesina perturbada, pero sin riesgo de terminar en el trullo.
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miércoles, 19 de junio de 2013
jueves, 11 de abril de 2013
Las pincezas también follan.
Resulta que estoy en temporada de devora libros y, últimamente, la temática literaria que me entretiene es la erótica, esa en la que se folla. No confundirse con novela romántica para menopausicas escritas por Bárbara Wood o Danielle Steel, las que venden en coleccionables. Tuve una época en la que me dió por las reflexiones metafísicas del ser y, qué quieres que te diga, estaba bien, sin embargo esta época la estoy disfrutando de una forma más, cómo decirlo, intensa y primaria.
Preguntando aquí y allá buscando recomendaciones, me topé con varias obras en las que perderme febrilmente. Hasta aquí todo perfecto. Una lista de libros, y algún que otro blog, encabezada, con muchos "me gusta", por la trilogía Cincuenta sombras... de E. L. James. Pues como está de moda y una es más chula que un ocho, decido comenzar mi lista por el gran Marqués de Sade y su Justine. Este libro, a parte de sus momentos de sexo muy duro, extraordinariamente narrados sin entrar en la ordinariez y llamando a las cosas por su nombre, me sorprendió con ciertas reflexiones sobre el individuo, la religión, el bien o el mal expresadas de forma muy actual para estar escritas en una época, finales del s. XVII, en la que la religión católica y sus preceptos lo controlaban y censuraban todo. Creo que ésto fue lo que más me sedujo de Sade. Si ya se sabe, no hay nada más erótico que una buena conversación.
Tras el alto nivel que dejó Sade y la turra que me dieron mis niñas monitoras tras la fiesta de cumple de la Pichona, hice de tripas corazón, no sin cierta curiosidad por averiguar la clave de su éxito, y ataqué a las Cincuenta sombras... El primer libro es una laaaaaaarrrga introducción de la historia, el segundo libro, sin que sirva de precedente, consiguió mantenerme pegada al e-book hasta la última página gracias a la intriga por desvelar "las sombras" (Mea culpa, momento cotilla) y el tercero.... el tercero nunca, pero nunca nunca, debería haberse escrito. Es más, solo leí las 100 primeras páginas y entré en shock hiperglucémico. Vaya pastelazo!!!
Pero vamos a ver!!!! Quién en su sano juicio se va a creer que un chulazo, podrido en pasta y con desórdenes psicológicos que expresa a través de la violencia en el sexo se pueda "enamorar" de una tía más sosa que el agua de fregar, virgen a los 22 y que tiene que pedir ayuda a su mejor amiga para no parecer boba delante de tal espécimen masculino¿? No se te ocurre ninguna respuesta¿? Pues ya te lo digo yo, DISNEY!!!!. Disney tiene toooooda la culpa. Cincuenta sombras... es el cuento de La bella y la bestia con la diferencia de que Bella folla. Reflexiona sobre ello y me darás la razón.
Tras esta argumentación, generalmente, me responden: "Pero si un tío te hace eso a tí, qué harías¿? "A lo que respondo: " Es que tú nunca has hecho nada de eso¿?"
No sé si padezco algún trastorno psicologíco relacionado con el sexo o es que el resto de las tías del mundo son una panda de remilgadas y no aceptan que follar, y si es de forma imaginativa más todavía, mola. Por otro lado, empieza a preocuparme el hecho de que las escenas de Sade me encendieran más que el mejor de los polvos de Grey. Será porque el masoquismo me pone¿? Habrá que descubrirlo. Por lo pronto acabo de empezar American psycho de B. E. Ellis, ya os contaré.
Preguntando aquí y allá buscando recomendaciones, me topé con varias obras en las que perderme febrilmente. Hasta aquí todo perfecto. Una lista de libros, y algún que otro blog, encabezada, con muchos "me gusta", por la trilogía Cincuenta sombras... de E. L. James. Pues como está de moda y una es más chula que un ocho, decido comenzar mi lista por el gran Marqués de Sade y su Justine. Este libro, a parte de sus momentos de sexo muy duro, extraordinariamente narrados sin entrar en la ordinariez y llamando a las cosas por su nombre, me sorprendió con ciertas reflexiones sobre el individuo, la religión, el bien o el mal expresadas de forma muy actual para estar escritas en una época, finales del s. XVII, en la que la religión católica y sus preceptos lo controlaban y censuraban todo. Creo que ésto fue lo que más me sedujo de Sade. Si ya se sabe, no hay nada más erótico que una buena conversación.
Tras el alto nivel que dejó Sade y la turra que me dieron mis niñas monitoras tras la fiesta de cumple de la Pichona, hice de tripas corazón, no sin cierta curiosidad por averiguar la clave de su éxito, y ataqué a las Cincuenta sombras... El primer libro es una laaaaaaarrrga introducción de la historia, el segundo libro, sin que sirva de precedente, consiguió mantenerme pegada al e-book hasta la última página gracias a la intriga por desvelar "las sombras" (Mea culpa, momento cotilla) y el tercero.... el tercero nunca, pero nunca nunca, debería haberse escrito. Es más, solo leí las 100 primeras páginas y entré en shock hiperglucémico. Vaya pastelazo!!!
Pero vamos a ver!!!! Quién en su sano juicio se va a creer que un chulazo, podrido en pasta y con desórdenes psicológicos que expresa a través de la violencia en el sexo se pueda "enamorar" de una tía más sosa que el agua de fregar, virgen a los 22 y que tiene que pedir ayuda a su mejor amiga para no parecer boba delante de tal espécimen masculino¿? No se te ocurre ninguna respuesta¿? Pues ya te lo digo yo, DISNEY!!!!. Disney tiene toooooda la culpa. Cincuenta sombras... es el cuento de La bella y la bestia con la diferencia de que Bella folla. Reflexiona sobre ello y me darás la razón.
Tras esta argumentación, generalmente, me responden: "Pero si un tío te hace eso a tí, qué harías¿? "A lo que respondo: " Es que tú nunca has hecho nada de eso¿?"
No sé si padezco algún trastorno psicologíco relacionado con el sexo o es que el resto de las tías del mundo son una panda de remilgadas y no aceptan que follar, y si es de forma imaginativa más todavía, mola. Por otro lado, empieza a preocuparme el hecho de que las escenas de Sade me encendieran más que el mejor de los polvos de Grey. Será porque el masoquismo me pone¿? Habrá que descubrirlo. Por lo pronto acabo de empezar American psycho de B. E. Ellis, ya os contaré.
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